4 formas de vender tus amigurumis sin intermediarios (1)

Antes que nada, quiero agradecerte la oportunidad de ponernos en contacto como ‘colegas’, muy probablemente.

Soy Gaby, vivo en Buenos Aires y hace 4 años, luego de combinar ambos por más de un año, dejé mi oficio de paisajista para dedicarme a hacer del hobby de tejer amigurumis y deco en crochet una forma de expresión y ganarme la vida.

Desde que comencé a encaminar este nuevo sueño, probé diferentes formas de ofrecer mi trabajo.

En el camino, tanto de aprender técnicas como de emprender un negocio, fui recopilando información de todo tipo hasta llegar a la saturación, para luego intentar decantarla y seleccionar, a cada paso, el rumbo a seguir.

Esto puede ser bastante desgastante y da la sensación de no ‘despegar’ nunca. Lo único que tenía (y sigo teniendo) claro era que quería ser una emprendedora independiente.

Por qué? Porque, en el ámbito de lo ‘hecho a mano’, trabajar para un intermediario (quien, por otra parte, tiene derecho a ganar con su venta de nuestros artículos, obvio!), generalmente implica resignar una parte importante de nuestra ganancia (en este punto puede serte útil leer mi post ‘Cómo calcular el precio de un amigurumi?’) y, a la vez, nos impone tiempos y cantidades según los ritmos de otro. Perdés plata y libertad, en pocas palabras.

Estos posts son una simple recopilación reflexiva de diversos canales de venta directos, sin intermediarios, con los que experimenté hasta ahora, sus características, y los aspectos que fui poniendo en la balanza para decidir probarlos o no.

Espero que te sea útil para analizar las alternativas de mayor provecho para desarrollar tu emprendimiento hoy por hoy.

Momentito! Una aclaración al margen

Descartemos prejuicios inútiles, que siempre nos traban. Puede que a vos sí te sirva vender a intermediarios y te guste hacerlo.

¿Cuándo, según mi experiencia y opinión personal, vale la pena vender para intermediarios (locales de decoración, etc.)?

 Cuando tenés capacidad para generar stock rápidamente. Para ayudarte con ello, podés planificar artículos vistosos pero de confección rápida o contar con ayudantes.

 Cuando este emprendimiento es tu única entrada, puede ser una alternativa útil de asegurarte cierto nivel de ingresos mínimos durante el lapso que vos decidas.

¿Cuándo NO te aconsejo establecer ese tipo de vínculos?

 Cuando sos de ritmos de trabajo lentos. La presión (si sos responsable) de llegar con cada stock al tiempo pactado es demoledora.

♥ Si te importa mucho el detalle y la calidad de materiales y terminación. Estos aspectos lentifican el proceso y encarecen los artículos. Y hay que ver si esto último le interesa al cliente de tu cliente.

Si ya tenés alguna entrada alternativa para ayudarte a cubrir, al menos, los gastos fijos de tu vida (sueldo, renta, etc.) y este emprendimiento es un ingreso extra.

Aclarado esto, podemos comenzar con los

Canales de venta directos (I)

Página en Facebook

Es lo básico. Infaltable para un emprendedor (bueno… por el momento, viste cómo cambian rápidamente su influencia las redes). Una página de tu marca en Facebook. No me refiero al perfil personal, sino una Fanpage.

Y no es que las visitas te llueven solas. Hay que trabajar en publicar con cierto ritmo si querés que te vean y eso lleva tiempo en hacer tus productos, fotografiarlos, publicarlos, mechar la difusión de tu trabajo con otras cosas atractivas para la formación o el esparcimiento.

Es decir, elaborar un contenido de cierta complejidad (más que nada por el tiempo que lleva) con un ritmo continuado.

Pero vale la pena en tu emprendimiento porque:

Es una manera inmediata de mostrar tu trabajo a muchas personas, potenciales clientes en el mundo “real” que quieran tener una primera aproximación a lo que hacés y a los cuáles podrás dirigir allí (la típica expresión “Visitá mi página de Facebook”)

Podés organizar tu muestrario en álbumes y describir allí las características de tus artículos.

Es genial para promocionar lanzamientos o eventos por ser tan masivo.

Podés informar a tus seguidores dónde vas a estar tal día vendiendo lo que hacés.

El 20 de julio de 2012 yo abrí la mía de Bunker Vintage. Fue el primer canal para que la gente conociera los trabajos que yo hacía sola en mi casa.

La gente los puede ver, comienza a seguirte, te puede hacer preguntas y el ida y vuelta se va haciendo cada vez más inmediato. Y además, desde hace un tiempo, podés abrirte una tienda allí, por ahora en forma gratuita.

Y, si necesitás una ayuda para tener más llegada, pagar para que te publiciten un anuncio no es caro, podés establecer hasta cuánto gastar y suele funcionar muy bien. En tu tarjeta de presentación, antes que el correo electrónico o el móvil, debería figurar la página de Facebook.

 

Un abrazo,
Gaby Pez

Ir a los otros post de esta serie:

 Ferias Artesanales Privadas

Ferias Municipales

Tiendas Online

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