Marilyn Manson Amigurumi

A Marilyn lo conozco desde hace más de veinte años! Pero, sabés qué? Me daba miedo. Especialmente cuando lo veía con esas estructuras metálicas que se ponía en la boca y se acercaba a la cámara como un perro rabioso y todos esos artilugios que hoy me resultan muy propios de su estilo, nada más.

No lo escuchaba. Y eso hacía que mis prejuicios permanecieran: era una cosa abominable!!!

Hasta que, hace un tiempo, mi perspectiva al respecto cambió.

Cuando un hijo crece y él te importa mucho, no te queda otra que aceptar que la relación va a pararse en otras bases, que las que le diste vos de entrada ya son obsoletas y habrá que “abrir la mente” a otras, nuevas, que propongamos entre los dos.

Así, entre otras cosas muy agradables de la nueva forma de interacción que llevamos, porque lo adoro, lo admiro y aprendo mucho con y de él, la música es protagonista y comencé a conocer metal y hard rock de bandas de muchas partes que me comparte periódicamente. Y así, vía Bluetooth, apareció Marilyn en mi reproductor de música.

Y lo adopté porque, al es-cu-char-lo, me encantó! Y me volví fan cuando conocí sus covers, a mi entender, superiores a los de las bandas que crearon esos temas en mi adolescencia (como su versión de “Personal Jesus”, de Depeche Mode o “Tainted Love”, de Soft Cell).

Calculo que él también habrá adoptado algunas cosas de mí (y de mi reproductor de música). Pero, prefiero aguantarme y no preguntárselo.

Acerca de este precioso muñeco amigurumi

Un poco de lana de diversos colores, mostacillas, cadenitas… de todo me puse a buscar para intentar resolver esta nueva creación.

Cada muñeco amigurumi es un desafío al ingenio y este lo fue en todo momento: imitar su cara particularmente angulosa, sus facciones, el ojo celeste contrastando con el otro ojo, el de verdadero color café.

Una vez hecho el cuerpo base, comenzó lo divertido: imitar el traje divino que usó en la producción que tomé de referencia.

♥ Los pantalones tan amplios, cayendo sobre zapatos de gran plataforma.
♥ El saco hasta las rodillas con abotonaduras largas en el cruce y las mangas.
♥ La cadena colgante: no tenía ninguna que fuera a escala con el cuerpo y me tuve que comprar una en la joyería cercana a mi casa, para cortarla un rato después a la medida necesaria.
♥ Y, para terminar, la galera alta, decorada como con un entrecruzado de cordones, como en una zapatilla.

Tiempo, intentos varios, aceptar la aventura y la satisfacción de ir encaminando el proyecto. Y ahí todo se vuelve disfrutable y hermoso.

Un abrazo,
Gaby Pez

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